No al PAI de Sandra Gomez para Benimaclet

Se han dicho tantas cosas a propósito del que ha dicho la Asociación Vecinal de Benimaclet sobre el PAI que mucha gente, incluso una parte de nuestros socios, ya no sabe qué pensar. Y con razón. El problema no es que sean cortos de entendimiento ni que nosotros nos explicamos mal. El problema es que entre los que defienden los intereses especulativos que hemos tenido la osadía de cuestionar hay quién está dispuesto a marear la opinión pública y de sembrar la discordia entre vecinos y entre barrios. Si, además, hay medios de comunicación que, por carencia de profesionalidad, gusto por el sensacionalismo o fidelidad a vaya usted a saber quién, no dejan pasar la ocasión de agitar los ánimos, la ceremonia de la confusión está servida. Así que esta AVV se ve obligada una vez más a aclarar que nunca ha hecho otra cosa que luchar para conseguir el mejor PAI posible, para el barrio y para toda la ciudad

La posición de la AVV ante el PAI se ha hecho pública en varias ocasiones, en el barrio y al conjunto de la ciudad. Quien quiera informarse de manera rigurosa no necesita más que consultar dos documentos a disposición de toda persona interesada. El primero es Benimaclet es Futuro, resultado de un proceso participativo promovido por el Ayuntamiento, celebrado entre septiembre del 2016 y febrero del 2017, presentado en junio del mismo año en el Salón de Cristal del Ayuntamiento y aprobado por el Pleno municipal en abril del 2018 sin ningún voto en contra. El segundo Benimaclet Porta a l’Horta lo dimos a conocer en mayo del 2021. En ninguno de los dos pretendemos decir la última palabra sobre el tema. Solo son herramientas para continuar trabajando, para contrastar puntos de vista con el Ayuntamiento.

Básicamente, el que estos documentos proponen es convertir los terrenos del PAI en un verdadero ESPACIO DE TRANSICIÓN entre la Ciudad y la Huerta. Una transición entre dos ecosistemas opuestos, radicalmente diferentes. Este es el gran reto que tiene planteado nuestra ciudad. En Benimaclet podemos darle respuesta y lo tenemos que hacer, lo cual requiere necesariamente reducir la edificabilidad, mantener la estructura de la huerta a la parte central y plantearse una conexión real con la Huerta Norte. Vamos por partes.

Reducir la edificabilidad

Hemos mantenido desde el principio de esta historia que la edificabilidad permitida (161.455 m² de techo, equivaliendo a 1.345 viviendas) refuerza el efecto barrera de la ronda y no tiene ninguna justificación. Se basa en una previsión de crecimiento demográfico de la ciudad absolutamente irreal (más de un millón de habitantes), por lo cual proponemos una reducción que no penalice las arcas municipales y sea compatible con la obtención de unos beneficios empresariales razonables. Desde que a diciembre del 2019, al conocido como Informe Boix (también a disposición de toda persona interesada), se hizo pública una estimación según la cual estas dos condiciones se cumplen con una reducción de la edificabilidad de entre un 66 y un 75 por ciento, entendemos que nuestra propuesta es muy digna de consideración. La Concejalía de Urbanismo, pero, nunca ha explicado por qué se niega a hacerlo, cuando incluso informes internos del Ayuntamiento mismo ─como por ejemplo lo del secretario de Urbanismo Manuel Latorre─ corroboran que esa reducción no obliga a indemnizar los propietarios de los terrenos.

Mantener la estructura de la huerta

Una verdadera y seria propuesta de ESPACIO DE TRANSICIÓN ─no una disimulada y populachera─ hace falta que contemple el mantenimiento de la estructura paisajística de la huerta, lo cual significa conservar la cota de los terrenos, las parcelas, los caminos, las alquerías y las acequias. Aun así, desde algunas concejalías de nuestro Ayuntamiento se prefiere perpetuar la inercia de arrasar nuestro territorio para después, al desarrollo urbanístico posterior, colocar como piezas de un belén algunos huertecitos y unas cuántas casetas salvadas de la crema. ¿Queréis un  ejemplo? En estos momentos la regidora Elisa Valía (Ciclo Integral del agua) está ejecutando el corte del brazo de Alegret, dependiendo de la acequia de Mestalla; lo cual supone una pérdida importante de nuestro patrimonio ─la Huerta de Valencia y su sistema de riego han sido incluidos a la lista de Patrimonio Agrícola de la FAO (SIPAM) desde el 27 de noviembre del 2019─ y dar marcha atrás en el proceso de integración Huerta-Ciudad.

Conexión con la Huerta Norte

No se puede hablar de ESPACIO DE TRANSICIÓN sin que haya una conexión real entre la Ciudad y la Huerta, para lo cual la AVV propone el soterramiento parcial de la Ronda Norte ─esa barrera brutal que ha cortado la vía tradicional de comunicación entre Benimaclet y su cementerio parroquial─ mediante un túnel de 450 metros de longitud que permitiría la entrada del paisaje de la huerta en la ciudad. Es una propuesta alentadora, ilusionante, que requiere una reflexión sosegada. No pretendemos que sea asumida ahora ni ejecutada al mismo tiempo que el PAI. Solo pedimos que este contemple la posibilidad de llevarla a hacia largo plazo y, en consecuencia, que no tome ninguna determinación que la haga inviable en el futuro.

Por todas estas razones hemos estado cuatro años diciendo NO AL PAI DE METROVACESA y ahora no podemos hacer otra cosa que decir NO AL PAI DE SANDRA GÓMEZ, formalmente rebautizado como Plan Especial del área Funcional 18. Porque ignora las propuestas formuladas desde el 2015 por el vecindario de Benimaclet, unas propuestas responsables que van mucho más allá del no sistemático a todo para acontecer alternativas consistentes, viables, respetuosas con nuestra tierra.

Porque queremos romper con la perversa percepción que el urbanismo es un asunto exclusivo de ayuntamientos y promotoras inmobiliarias. Porque la ciudadanía tenemos derecho a decir la nuestra. Porque tenemos derecho a participar de verdad en la concepción y planificación del lugar en que vivimos, una participación que no puede restar limitada a ese simulacro consistente al presentar alegaciones en el momento procesal oportuno. Por todas estas razones convocamos el vecindario de Benimaclet y de toda la ciudad a la manifestación que recorrerá nuestro barrio domingo 20 de febrero de 2022.

Autor: Arturo Sanz, miembro de la Comisión de Urbanismo de la Asociación Vecinal de Benimaclet

Hace varios años la Asociación de Vecinos de Benimaclet alumbró un proyecto denominado “Huertos Vecinales de Benimaclet”. Tras un período azaroso que se prolongó muchísimo más de lo previsto debido a que la titularidad del terreno afectado había pasado a una entidad bancaria en el curso de la quiebra de la urbanizadora del PAI, finalmente y gracias a la tenacidad, tesón y compromiso de los vecinos ha podido, por fin, echar a andar este ilusionante proyecto.


Desaparició de Mestalla

El vecindario de Benimaclet se moviliza contra la intención por parte del Ayuntamiento de Valencia de cortar el Brazo de Alegret, perteneciente a la acequia de Mestalla, y con ello poner en peligro el riego de 40.000 M2 de huerta en producción del barrio.

Por la defensa de nuestro patrimonio histórico agrícola!!!! Sábado 8 de enero a las 12 h concentración en la Plaza del Ayuntamiento